Los turnos nocturnos reducen la oxigenación cerebral, empeoran el rendimiento cognitivo y aumentan la ansiedad de las enfermeras de Urgencias, provocando un riesgo en su propia salud y la de sus pacientes. Así lo afirma un estudio llevado a cabo por la Universidad de Extremadura que ha analizado cómo los turnos de noche afectan al funcionamiento cerebral, el rendimiento cognitivo y la ansiedad de las enfermeras de este servicio.
Puesta en marcha
El equipo de investigación comparó a las mismas enfermeras en distintas situaciones: tras un turno nocturno y tras una noche de descanso normal. Un enfoque, conocido como «intra-sujeto» que permite observar cambios reales en una misma persona reduciendo la influencia de diferencias individuales. Los resultados fueron rápidos, claros y medibles: trabajar de noche afecta negativamente a las enfermeras en diferentes áreas.
En primer lugar, se observó una disminución significativa de la oxigenación en la corteza prefrontal, una región del cerebro clave para funciones complejas como la toma de decisiones, la atención o el razonamiento. Además, tras los turnos nocturnos, las enfermeras obtuvieron peores resultados en pruebas cognitivas, concretamente en tareas de fluidez verbal, lo que indica un deterioro del rendimiento mental.
En paralelo, también se detectó un aumento significativo de los niveles de ansiedad. Este incremento no solo afecta al bienestar psicológico de las profesionales, sino que puede influir en su desempeño clínico en situaciones de alta presión, como son las urgencias hospitalarias.
Un hallazgo relevante del estudio es que la duración del sueño durante el turno nocturno no siempre se traduce en mejores resultados. De hecho, algunas participantes que declaraban dormir más durante el turno mostraban peor rendimiento cognitivo, lo que sugiere que no solo importa cuánto se duerme, sino también la calidad de ese descanso. Otro resultado importante es que dormir menos durante los turnos nocturnos se asoció con una menor oxigenación cerebral incluso después de una noche de descanso posterior. Esto apunta a posibles efectos acumulativos o persistentes de la alteración del sueño en el cerebro.
Riesgos y organización de turnos
Los resultados del estudio indican claros riesgos para la salud de las enfermeras y, en consecuencia, para los pacientes, pues la fatiga mental y la ansiedad a las que se exponen durante estos turnos influyen en la toma de decisiones y, por lo tanto, en el cuidado de estos pacientes. Así, los autores exigen la implantación de medidas en las organizaciones sanitarias, como la optimización de los horarios de trabajo, la introducción de descansos estructurados o programas de apoyo psicológico para mitigar estos efectos entre las enfermeras de Urgencias.



