Enfermeras investigadoras del Centro Universitario HM de Ciencias de la Salud de la Universidad Camilo José Cela (CUHMED) han realizado un estudio de revisión para comprobar que las enfermeras que trabajan en turnos rotatorios, especialmente nocturnos, presentan un mayor riesgo de sufrir trastornos gastrointestinales que aquellas con horarios exclusivamente diurnos.
El estudio, publicado en la revista científica Frontiers in Public Health, concluye que este modelo de trabajo se asocia con un aumento del 15% en el riesgo global de sufrir problemas digestivos en comparación con quienes trabajan únicamente en horario diurno.
Los resultados muestran una relación especialmente significativa con dos trastornos frecuentes: el síndrome del intestino irritable y la diarrea. Las enfermeras que trabajan en turnos rotatorios presentaron un 74% más de probabilidades de padecer síndrome del intestino irritable y un 141% más de probabilidades de sufrir diarrea que aquellas que trabajaban exclusivamente en turnos diurnos.
Horarios cambiantes
Estos hallazgos son especialmente relevantes porque la enfermería es una profesión que requiere atención continuada las 24 horas del día, lo que obliga a una gran parte de sus profesionales a trabajar en horarios cambiantes y nocturnos. Según los autores, este tipo de organización laboral puede alterar los ritmos biológicos naturales del organismo, un fenómeno conocido como cronodisrupción, que afecta al funcionamiento del aparato digestivo, modifica la motilidad intestinal y puede aumentar la sensibilidad visceral. A ello se suman otros factores relacionados con el trabajo a turnos, como la falta de sueño, el estrés laboral y las dificultades para mantener hábitos saludables de alimentación y actividad física.
Trastornos gastrointestinales
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis, dos de las metodologías más sólidas para sintetizar la evidencia científica disponible. El trabajo analizó 17 estudios realizados entre 1998 y 2023 y publicados entre 2003 y 2024, que incluían datos de miles de profesionales de enfermería de diferentes países. De ellos, 13 estudios aportaron información suficiente para ser incorporados al metaanálisis estadístico. Los investigadores compararon la frecuencia de trastornos gastrointestinales entre enfermeras con horarios diurnos y aquellas que trabajaban en turnos rotatorios con noches. La mayoría de los estudios analizados se desarrollaron en hospitales y evaluaron problemas como síndrome del intestino irritable, diarrea, estreñimiento, dispepsia funcional, dolor gástrico, reflujo o enfermedades inflamatorias intestinales. Además, los autores comprobaron la calidad metodológica de los trabajos incluidos y evaluaron el
riesgo de sesgo para garantizar la fiabilidad de los resultados. Los investigadores consideran que estos resultados respaldan la necesidad de desarrollar estrategias de salud laboral dirigidas a las enfermeras que trabajan en turnos rotatorios. Entre las posibles medidas destacan la mejora de la calidad del sueño, la reducción del estrés, la promoción de hábitos de vida saludables y la vigilancia periódica de síntomas digestivos. Asimismo, señalan la importancia de realizar estudios a largo plazo que permitan conocer mejor las consecuencias de estos horarios sobre enfermedades digestivas más graves y diseñar intervenciones específicas para proteger la salud de estos profesionales.




