Un estudio del Consorcio de Atención Primaria de Salud Barcelona Esquerre (CAPSBE) y el Clínic-IDIBAPS realizado en Barcelona con 1.207 personas que reciben atención domiciliaria ha demostrado que la continuidad asistencial con la enfermera de referencia tiene un impacto directo y medible en la reducción del uso de servicios hospitalarios y de urgencia.


El equipo investigador, encabezado por Carmen Herranz y coordinado por Luis Gonzalez de Paz y en el que han participado también enfermeras de tres centros de atención primaria de Barcelona, ha publicado los resultados del estudio en la revista científica Annals of Family Medicine.
Los resultados del seguimiento durante un año indican que las personas que reciben atención domiciliaria tienen una edad media de 88 años y presentan un alto grado de complejidad clínica y dependencia funcional. Por primera vez muestra que:

  • Las enfermeras de atención primaria mantienen una continuidad asistencial con las personas atendidas muy elevada, con una media del 83%.
  • Cuando la continuidad con la enfermera alcanza o supera el 75%, disminuye el riesgo de ingreso hospitalario entre un 35 y un 38%.
  • Este nivel de continuidad también se asocia a un menor riesgo de uso de transporte urgente.
    La relación continuada y de confianza de las enfermeras con las personas atendidas permite detectar precozmente complicaciones, ajustar los cuidados a la evolución de la
    persona, mejorar la coordinación con el resto del sistema y evitar descompensaciones que acaban en hospitalización.
    En un contexto de envejecimiento de la población y aumento de la complejidad asistencial, el estudio aporta evidencia científica sólida sobre el valor del liderazgo enfermero en la atención domiciliaria y sobre la importancia de preservar la figura de la enfermera de referencia como elemento clave del modelo de atención primaria. Cuidar mejor también es cuidar con continuidad.